domingo, 7 de febrero de 2010

Petro le apuesta al empoderamiento

A pocos días de las elecciones presidenciales de 2010 por la cabeza de millones de colombianos pasa la pregunta ¿Por quién voy a votar? ¿Quién podrá mejorar la situación de este país? Unos cuantos colombianos escogerán como cuando éramos pequeños el color favorito, otros dirán “el menos peor”, algunos el que mejor les caiga y otros escucharan las propuestas y analizarán.

Uno de los candidatos para estas elecciones, que se llevarán a cabo el 30 de marzo, es Gustavo Petro. Su color es el amarillo del Polo Democrático Alternativo, sus simpatizantes en su mayoría izquierdistas y sus propuestas basadas en el empoderamiento y la igualdad.

Según Petro en Colombia hay un problema fundamental que es la desigualdad social, “el año pasado Colombia pasó a ser el país más desigual de América Latina” dice el candidato y considera este problema como el generador principal de violencia, afirmando que no existe un país desigual socialmente que no tenga altos índices de violencia.

Pero lo que nos deja pensando sobre el discurso de Petro es por qué habla constantemente de los problemas que genera la desigualdad social, como la pobreza, la violencia y el narcotráfico; pero en ningún momento habla de las FARC como un problema de nuestra sociedad cuando sabemos que al año cobran miles de victimas.

Se podría llegar a pensar que al ignorar el problema de las FARC y decir que este no es un problema sino una consecuencia, Petro está tratando de disminuir la popularidad de su posible contrincante, el actual presidente Álvaro Uribe, del cual ha sido líder de opositor de su gobierno. Pero si no se está de acuerdo con el pensamiento de que las FARC son el origen de todos los problemas de Colombia, tampoco se puede basar en una campaña en la que se deje de lado un problema el cual, sea causa o efecto, no deja de ser problema y afecta la situación del país.

A diferencia del tema de las FARC el candidato centra mayor tiempo de su discurso en el narcotráfico, habla de quitarle a los grandes hacendados, llamándolos mafiosos, para darle a los pobres. Además propone seguir el modelo de Estados Unidos con la política antinarcóticos, en la que se construya una negociación judicial donde el narcotraficante entregue la totalidad de sus tierras, repare sus víctimas y así pueda recibir beneficios de rebaja de pena y no extradición.

Por otro lado habla del empoderamiento de los ciudadanos a través del trabajo y así enriquecer a los pobres. Habla de potenciar al ciudadano con saberes, espacios y lugares. Este discurso del candidato, en el que se puede decir que tiene habilidades para expresarse, es muy válido; el ciudadano necesita tener el poder del trabajo para salir de su pobreza y la propuesta de educación gratuita para lograr el empoderamiento es fundamental, ojalá pueda cumplirse.

Por ahora nos queda analizar qué hay más allá del discurso de Petro y a qué nos lleva su identidad izquierdista. El 30 de marzo elegiremos qué candidato será el mejor aunque es muy probable que ninguno llegue a cumplir todas nuestras expectativas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario